A lo largo de mi vida, siempre busqué la felicidad, desde muy niño tuve desarrollada la inquietud de investigar sobre temas desconocidos relacionados con el mundo espiritual, temas que para la época y para una persona tan joven eran un tabú.

 

 

En mi búsqueda del conocimiento espiritual, hice un recorrido por un sinfín de técnicas y tendencias, todas interesantes y algunas muy costosas. Adicional, tuve la suerte de tener a mi lado a tres personas que de una manera desinteresada me orientaron y me enseñaron sin recibir ninguna contraprestación.

 

 

Tenía la necesidad de aprender para poder ayudar a las personas que tenían problemas en su vida y no podían pagar esas cantidades de dinero para recibir ayuda de los más conocidos personajes del mundo espiritual, los cuales respeto e incluso siento gran afinidad y admiración por varios de ellos.

 

Igualmente, pensaba que debía existir algo que sirviera para sanarnos y no tener que pasar tantos años para lograrlo, es así como fui diseñando la técnica de Neuronas Espirituales (NES) que doy a todos ustedes en bondad y gratitud como un homenaje a mis Maestros de Luz, a mi Mentor: Julio César González y mis amigos Hildebrando Bastidas y el Sr. Ochoa en reciprocidad y amor por las enseñanzas recibidas.

 

 

Como siempre, su amigo Eduardo Salazar

 

¡Dios los bendiga y me bendiga a mí también!